🕵️ Lugares secretos del Madrid Taurino

Descubrimos la iglesia donde el toreo dejó su huella

Lugares secretos del Madrid Taurino

Hacía tiempo que no paseaba por el corazón de Madrid. A pesar de que siempre he huido de las grandes ciudades, perderme por las calles del Príncipe, Echegaray, Huertas me trae buenos recuerdos.

De repente, todo lo que he leído, lo que he escuchado, lo que he soñado, aparece por aquellas fachadas. De la Plaza de Jacinto Benavente a la Plaza del Ángel. Del Hotel Victoria, el Teatro Español o la Cervecería La Alemana.

Y fue precisamente allí donde volví a encontrarme con una joya. Entre la calle Huerta y Atocha se levanta una iglesia que guarda parte de la historia de España. Y, curiosamente, del toreo.

IGLESIA DE SAN SEBASTIÁN

A simple vista, la iglesia de San Sebastián puede parecer un templo más, pero si te acercas a sus muros, encontrarás la huella de la historia cultural de España.

Esta iglesia ha sido testigo de bautizos, bodas y despedidas que forman parte de nuestra memoria cultural. Porque aquí no solo rezaron vecinos del viejo Madrid:
aquí quedaron inscritos nombres que marcaron época.

Pocos saben que aquí fueron bautizados toreros como Cúchares y Rafael “El Gallo”.

¿Los insigne sevillanos Curro Cúchares y Rafael “El Gallo”? Sí, y tiene su explicación

A mediados del siglo XIX, los toreros de primera línea se mudaban a la capital durante la temporada madrileña. Y en Madrid se encontraban Manuel Arjona “Costuras” y Fernando “El Gallo” junto a sus familias cuando nacieron dos de los toreros más importantes que parió el toreo.

La dinastía Dominguín también fue bautizada en esta iglesia, tanto Domingo, Pepe y Luis Miguel, que vivían en la cercana calle de El Príncipe.

Pero San Sebastián es aún más.

En sus archivos constan los bautizos de Ramón de la Cruz, Leandro Fernandez Moratín o Jacinto Benavente; difuntos insignes como Miguel de Cervantes o José de Espronceda o se celebraron los matrimonios de Gustavo Adolfo Becquer, Mateo Sagasta y…

Y aquí mismo, Rafael El Gallo se casó con Pastora Imperio.

Torero y bailaora. Toreo y flamenco. Dos fuerzas de la naturaleza. Se casaron prácticamente en secreto, cuando apenas había salido el primer rayo de sol del 20 de febrero de 1911.

Mientras el Madrid literario escribía su Siglo de Oro, el Madrid taurino también iba dejando aquí su rastro.

Por eso me gusta pensar que esta iglesia no es solo un templo.

Es un archivo emocional de nuestra historia. Un lugar donde el toreo aparece como parte del pulso cultural de Madrid.

La próxima vez que pases por Huertas o Atocha, levanta la vista y detente un momento.

Quizá descubras que Madrid sigue hablando… solo que hay que saber escucharla.

Un paseo levantando la mirada es mucho más que caminar. La historia nos reencuentra, nos une y nos hace mejores.

Si quieres ahondar en la odisea de Rafael El Gallo, tengo un capítulo del podcast que seguro que te gusta. Aquí tienes el enlace:

Rafael El Gallo, misterios y leyendas del Divino Calvo

Un abrazo,
Marcos Sanchidrián
Todos a los Toros 🐂